Amos incívicos
julio, 2021 - Togetherdogs
Muchos somos los que recogemos las heces de nuestros perros, pero siempre hay algunos que son incívicos y no lo hacen. Intolerable.

No hay perros incívicos sino amos incívicos, que lamentablemente todavía son legión en nuestras ciudades. Es intolerable que algunos no recojan las heces de su propio animal, y los que sí lo hacemos tengamos que lidiar, en más de una ocasión, con comentarios reprobatorios o increpaciones por parte de ciudadanos enojados a los que sin duda no les falta razón.

Y no solo las heces, el incivismo siempre va más allá, también los orines en las aceras, sobre los que deberían arrojar agua —pocos he visto yo que hagan eso en mi ciudad—, y tantas otras cosas, como que los perros jueguen en los parterres de flores recién plantadas ante la mirada embobada de sus amos. Igual que esos padres que se creen que su hijo, por ser su hijo, tiene derecho a hacer lo que le viene en gana, algo bastante común en los niños de hoy en día. Y si osas advertirles, no importa si con tacto o cortesía, te responden con cara de perplejidad: «pero si no hacen daño a nadie, solo juegan». Eso en el mejor de los casos. Igual, pues, sucede con algunos dueños de perros.

Muchos somos los que recogemos las heces de nuestros perros, pero siempre hay algunos que son incívicos y no lo hacen. Intolerable.
Recoger las heces de tu propio perro es un ejemplo de civismo.

Por fortuna la mayoría de los propietarios de perros son cívicos y, en muchas ocasiones, más cívicos que muchos que no los tienen. Lo que sucede es que basta con que unos pocos no lo sean para que el problema se agrande y acabe tomando dimensiones bíblicas. De modo que, desde aquí, incitamos una vez más a no bajar la guardia, a no cometer descuidos, a estar pendiente de vuestro perro en todo momento. En la mayoría de las ciudades españolas las sanciones por no recoger los excrementos son leves, salvo en Madrid, que la multa puede oscilar entre 700 y 1.500 euros. Naturalmente, no hay un agente en cada esquina para sancionar al infractor, por eso es tan importante reivindicar el civismo, porque por unos pocos pagamos todos.

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